Crítica Into the Jaws of the Ogre. Cannes 2026
Into the Jaws of the Ogre llega a ACID Cannes como una elección casi natural. No porque el cine iraní contemporáneo conserve automáticamente un aura de prestigio político dentro del circuito festivalero, ni porque el exilio garantice por sí solo complejidad artística. Precisamente una de las mayores virtudes de la película de Mahsa Karampour es su capacidad para escapar de esas lecturas cómodas y previsibles. Su documental no busca presentarse como una obra importante únicamente por el contexto represivo del que emerge, sino que utiliza esa herida política para cuestionar algo mucho más incómodo: la manera en que el trauma, la memoria familiar y la identidad desplazada terminan convirtiéndose también en materia cinematográfica susceptible de ser observada, consumida y legitimada. Y ahí es donde ACID, sección históricamente más abierta a formas frágiles, híbridas y radicalmente personales, parece el único lugar posible para una obra así.